Tula de Allende, Hgo., jueves 12 de febrero de 2026.- La planta cementera de la Cooperativa La Cruz Azul, en Tula, Hidalgo, volvió a colocarse en el centro de la violencia. Durante la madrugada de este jueves, un operativo encabezado por la Policía Estatal, con apoyo de corporaciones municipales de Atitalaquia y Tlaxcoapan, tomó el control de las instalaciones que permanecían bajo resguardo de un grupo de trabajadores desde hace cuatro años.
De acuerdo con la Fiscalía de Hidalgo, la acción respondió a una orden emitida por un juez del Estado de México para restituir la planta. Sin embargo, trabajadores que se encontraban en el complejo reportaron que el operativo derivó en un enfrentamiento que dejó al menos dos personas muertas. Además, familiares denunciaron la desaparición de un número aún no precisado de empleados y acusaron falta de información oficial sobre su paradero.
El despliegue comenzó alrededor de las 4:30 de la mañana, cuando decenas de patrullas estatales y municipales arribaron a la Ciudad Cooperativa Cruz Azul. Testigos señalaron también la presencia de vehículos blancos sin identificación visible. Minutos después, vecinos reportaron detonaciones de arma de fuego en las inmediaciones de la fábrica. Videos difundidos en redes sociales muestran ráfagas y momentos de tensión en los accesos, mientras civiles cuestionan la identidad de quienes participaban en el operativo.
La disputa por el control de la planta suma ya cinco episodios violentos desde 2020, año en que estalló el conflicto legal entre dos grupos de socios cooperativistas. El antecedente más grave ocurrió el 27 de abril de 2023, cuando un enfrentamiento dejó ocho personas muertas, tras la irrupción de un presunto grupo de choque que intentó apoderarse de las instalaciones.
En medio de la incertidumbre, familiares de los trabajadores acudieron a las inmediaciones del complejo en busca de información. Entre lágrimas, una mujer relató a medios locales que no ha podido localizar a su hermano, de 36 años, quien formaba parte del grupo que custodiaba uno de los accesos principales. Como ella, varias personas recorren la zona sin respuestas claras sobre el destino de sus parientes.
La planta, clave para la producción de la cooperativa, permanece ahora bajo control de las autoridades, mientras crece la tensión en una comunidad marcada por años de litigios y episodios armados.



